En el infinito mar de la existencia


Creemos que debemos amoldar nuestra conducta a nuestros valores para así ser coherentes con nosotros mismos. Yo opino que es un error pues ésto trae consigo dualidad y lucha interior.
 Sólo cuando se obtiene conocimiento real de algo la conducta personal se adapta sin oposición a la evidencia  y el propio entendimiento hace  innecesario el esfuerzo, surgiendo como consecuencia la paz interior.
La respuesta a como obtener ese conocimiento real se encuentra exclusivamente en nosotros mismos.
¿Somos troncos a la deriva en el infinito mar de la existencia?

Mi hogar no tiene puerta.

Sentado estoy de espaldas a la entrada solemne, guardo en mi mochila roja las pequeñas verdades con las que he tropezado. La "bici" me traslada rumbo a lo desconocido llevando la esperanza de alegres y fraternos horizontes donde todas las puertas sean igualitarias.

¿Actuo en un escenario o estoy sometido a él?


Lo circunstancial es para con nuestras vidas un innegable factor condicionante… ¿o tal vez sólo sea un escenario donde se puede aprender a superar la reacción condicionada a base de actuar con voluntad propia por acción u omisión libremente elegidas?

 ¿Es posible elegir o el condicionamiento es de tal magnitud que nos impide obrar libremente?

Yo diría que la circunstancia posibilita la afirmación del ser.



Lo que puede el dinero

Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar; Al torpe hace discreto, hombre de respetar, hace correr al cojo al mudo le hace hablar; el que no tiene manos bien lo quiere tomar. También al hombre necio y rudo labrador dineros le convierten en hidalgo doctor; Cuanto más rico es uno, más grande es su valor, quien no tiene dinero no es de sí señor. Y si tienes dinero tendrás consolación, placeres y alegrías y del Papa ración, comprarás Paraíso, ganarás la salvación: donde hay mucho dinero hay mucha bendición. El crea los priores, los obispos, los abades, arzobispos, doctores, patriarcas, potestades, a los clérigos necios da muchas dignidades, de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades. El hace muchos clérigos y mucho ordenados, muchos monjes y monjas, religiosos sagrados, el dinero les da por bien examinados, a los pobres les dicen que no son ilustrados. Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones, despreciar el dinero, también sus tentaciones, pero, al fin, por dinero otorgan los perdones, absuelven los ayunos y ofrecen oraciones. Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir, más si huelen que el rico está para morir, y oyen que su dinero empieza a retiñir, por quién ha de cogerlo empiezan a reñir. En resumen lo digo, entiéndelo mejor, el dinero es del mundo el gran agitador, hace señor al siervo y siervo hace al señor, toda cosa del siglo se hace por su amor. 

Arcipreste de Hita


                 


Blackbird

Blackbird singing in the dead of night take these broken wings and learn to fly, all your life you were only waiting for this moment to arise.
Blackbird singing in the dead of night take these sunken eyes and learn to see, all your life you were only waiting for this moment to be free.
Blackbird fly, blackbird fly into the light of the dark black night.

Letra de la canción "Blackbird" (mirlo). Pertenece al grupo británico The Beatles y fue escrita por Paul McCartney.


Siempre en mi corazón

"Siempre está en mi corazón el hechizo de tu amor, es caricia y obsesión, es inquietud y dulce ardor. Siempre está en mi corazón el encanto de tu voz, aquel melodioso son de tu cantar arrullador.
En mis noches, al soñar, vienes tú para calmar el dolor que me quedó de nuestra cruel separación...Siempre, siempre, yo te espero del recuerdo prisionero...que el hechizo de tu amor siempre está en mi corazón."


Letra de la canción "Siempre en mi corazón" de Ernesto Lecuona. 

 Canción oída en la niñez con la dulzura de la voz materna que, al escucharla ahora, trae con fuerza al presente una infancia casi feliz nunca olvidada.

Ánimo


Solemos entusiasmarnos con los comienzos y deprimirnos con los finales. Únicamente unos pocos son capaces de experimentar con el mismo ánimo aquello que comienza y aquello que acaba, porque saben que ningún instante de la existencia es superior a otro, ya que la vida se conjuga únicamente en presente. 
 El instante vivo no se detiene ni espera.




¿De que color son nuestros actos?


La honradez no se ocupa de las consecuencias que produce, las acepta y las afronta.
Si queremos producir determinados resultados que satisfagan a nuestro personaje, solo cabe sustituir la honradez por la astucia.
Podemos obrar con nobleza y franqueza sin preocuparnos de las consecuencias o con artimañas y astucia en procura de ciertos objetivos. En resumen: o actuamos honradamente o formamos parte de la corrupción. A menudo vemos la paja en el ojo ajeno e ignoramos la viga en el nuestro.
¿De qué color son nuestros actos, del color de la honradez o del color de la búsqueda de la satisfacción personal?



Fortaleza

Actuar sin ir en busca de una recompensa no es posible para el común de los mortales. Todos obramos pensando en obtener satisfacción. Ésto es lo único que nos mueve y motiva. Sin este aliciente, la mayoría de los seres humanos quedaríamos en un estado de frustración y papanatismo total, sin saber qué hacer con nuestras vidas y obras.
Si eliminásemos los objetivos egoístas, nos encontraríamos todos sin combustible para seguir funcionando. Sin metas que nos conduzcan a la autocomplacencia ¿qué nos quedaría?... ¿la nada?... ¿el absurdo?...
¿Para qué vivir o accionar si no hay recompensa para nuestro esfuerzo?
¿Qué sentido tendría la existencia sin la búsqueda del propio bienestar?
La mayoría desconocemos que en el aquí y en el ahora hay una fuente de conocimiento vivo y transformador a la que únicamente se accede, por medio de la acción cotidiana, cuando se cambia la astucia por la honestidad.
La aventura del conocimiento empieza en la asunción de uno mismo, guiado por la espontaneidad de la propia inocencia.
Y como para poder expresarse libre y naturalmente es necesario disponer de fortaleza, dejo esta foto para que nos inspire en que paraje y con que materiales queremos edificar la nuestra...si este fuese el caso.



Sensación

Me quedé allí en estado de éxtasis, durante lo que pareció un tiempo interminable; todo debe haber durado sólo unos minutos, acaso únicamente el tiempo que el sol brilló antes de llegar al horizonte, pero para mi fue la eternidad. Sentía que algo tibio y confortante brotaba del mundo y de mi propio cuerpo. Supe haber descubierto un secreto.(Carlos Castaneda)



La sonrisa del dios de barro

A los humanos nos encanta crear dioses a nuestra imagen y semejanza. No podría ser de otra manera porque nuestros cerebros están programados para pensar que somos el máximo exponente de perfección de todo el universo conocido y por conocer.
La verdad es que todos nuestros dioses no son más que puro barro. Y sus imágenes son sonrisas compasivas ante nuestra petulante ignorancia.




Igualdad

Viven en pareja desde que nacen hasta que mueren, recorriendo juntos los mismos caminos y sin embargo ninguno de los dos pisa el terreno del otro ni le resta protagonismo. Cuando uno vuela, el otro se apoya firmemente en el suelo y así es como avanzan, si uno tropieza los dos se detienen.



Fin de trayecto. (Bota de peregrino en Fisterra)

Allí donde el dolor termina, al final de todos los senderos, olvidó su fantasma y retornó descalzo por nuevos caminos trazados con ternura sobre la piel del ser.
Y desde la atalaya observó, asombrado, al uno y al diverso, re-ligado al origen y empapado de amor.


En cada flor de vida nos acecha la muerte

Y caeremos todos en su limpio regazo, más tarde o más temprano,  para dormir por siempre el sueño de la vida.
Y tú, trabajador alado del dulce nectar de sueños imposibles, caerás el primero como fuente de vida para los que no tienen más vida que la muerte.
Sin altares, sin liturgias, sin cánticos solemnes, tu cuerpo se hará pan de vida para los diferentes.


Solo la belleza es esplendorosa

Solo la belleza es esplendorosa; solo la justicia es equitativa; solo la perfección es sublime.
Lo que es da cuerpo con su cuerpo a todo cuerpo; lo que es da vida con su vida a toda vida; lo que es acoge en si mismo a toda las formas de existencia.



La muerte nos acecha a todos por igual

Observó al anciano durante un buen rato. Su inmovilidad lo exasperaba. No comprendía la vida cuando todo lo apetecible deja de serlo. -¿Que se puede sentir o pensar cuando todo lo que consideramos importante pierde su valor y su significado?-  Sin dejar esas elucubraciones cruzó la carretera…y de repente se produjo el accidente…
Quedó sin vida tendido en el asfalto…El anciano continuó embebido en sus pensamientos sin ni siquiera hacer ademán de levantarse.

El placer

El placer es una canción de libertad, pero no es libertad.
Es el florecer de vuestros deseos, pero no su fruto.
Es una llamada de la profundidad a la altura pero no es lo profundo ni lo alto.
Es lo enjaulado que toma alas, pero no es el espacio confinado.
¡Ay! en verdad verdadera, el placer es una canción de libertad.
Y yo desearía que la cantarais con plenitud de corazón, pero no que perdierais el corazón en el canto.
Algunos jóvenes entre vosotros buscan el placer como si lo fuese todo y son juzgados por ello y censurados.
Yo no los juzgaría ni censuraría. Los dejaría buscarlo. Porque encontrarán el placer pero no lo encontrarán solo; siete son sus hermanas y la peor de ellas es más hermosa que el placer.
¿No habéis oído del hombre que escarbaba la tierra buscando raíces y encontró un tesoro?
Y algunos mayores entre vosotros recuerdan los placeres con arrepentimiento, como faltas cometidas en embriaguez. Pero el arrepentimiento es el nublarse de la mente y no su castigo.
Deberían ellos recordar los placeres con gratitud, como lo harían de la cosecha de un verano.
Sin embargo, si los conforta el arrepentirse, dejad que se arrepientan.
Y algunos hay, entre vosotros, que no son ni jóvenes para buscar, ni viejos para recordar.
Y, en su miedo a buscar y recordar, huyen de todos los placeres para no olvidar el espíritu u ofenderlo.
Pero esa renuncia misma es su placer.
Y, así, ellos también encuentran un tesoro, escarbando con manos temblorosas para buscar raíces.
Pero, decidme, ¿quién es el que puede ofender al espíritu?
¿Ofende el ruiseñor la quietud de la noche o la luciérnaga ofende a las estrellas?
Y ¿molestan al viento vuestro fuego o vuestro humo? ¿Creéis que es el espíritu un estanque quieto que podéis enturbiar con un bastón?
A menudo, al negaros placer, no hacéis otra cosa que guardar el deseo en los recesos de vuestro ser.
¿Quién no sabe que lo que parece omitido, aguarda el mañana?
Aun vuestro cuerpo sabe de su herencia y su justa necesidad y no será engañado.
Y vuestro cuerpo es el arpa de vuestra alma.
Y sois vosotros los que podéis sacar de él dulce música o confusos sonidos.
Y ahora vosotros preguntáis en vuestro corazón: " ¿Cómo distinguiremos lo que es bueno de lo que no es bueno en el placer?"
Id a vuestros campos y a vuestros jardines y aprenderéis que el placer de la abeja es reunir miel de las flores.
Pero es también el placer de la flor el ceder su miel a la abeja.
Porque, para la abeja, una flor es fuente de vida.
Y, para la flor, una abeja es un mensajero de amor, y para ambos, abejas y flor, el dar y el recibir placer son una necesidad y un éxtasis.
Pueblo de Orfalese, sed en vuestros placeres como las abejas y las flores.

KAHLIL GIBRÁN








Dejadme la esperanza - (Canción última)

Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias.
Regresará del llanto adonde fue llevada con su desierta mesa, con su ruinosa cama.
Florecerán los besos sobre las almohadas.Y en torno de los cuerpos elevará la sábana su intensa enredadera nocturna, perfumada.
El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.


Poema de Miguel Hernandez



Artimañas

Puente 3
Pienso en el humano y vienen a mi mente un montón de calificativos: "arregla futuros" “buscador de resultados”, “preparador de circunstancias”, “buscón de placer”, “quieromandarentodo”, “ombliguito del universo”, “topamí”, “quieroquemequieras”, “dame gusto donde tú sabes”…y un ciento más por el estilo.
Veo que, una vez satisfechas las necesidades básicas, la finalidad suprema de nuestra especie puede resumirse en tres palabras: placer, poder y prestigio. Todos queremos pasarlo de puro lujo, sujetar las riendas y que nos enjabonen bien la espalda. Y eso no es malo…lo que si no es bueno es la confusión que nos lleva a pensar que estos estados son la meta fundamental de nuestra existencia, porque el pensarlo nos obliga a poner al servicio de su consecución todos nuestros actos y pensamientos sin dejar lugar ni tiempo para nada más.
Dejamos de ser honrados con nosotros mismos porque la honradez interna no tiene como fin el provocar consecuencias. La honradez interna solo responde al instante presente con la mejor de las voluntades y la  más alta de las razones posibles, sin tratar de obtener nada a cambio …. y eso nos asusta... porque actuar honradamente no garantiza el bienestar…No tener en cuenta el resultado de nuestra acción honrada, no prever a donde nos conducirán nuestros actos más dignos y solo actuar pensando en dar la mejor de las respuesta de la que seamos capaces, es tirar por la borda todas nuestras expectativas egocéntricas.
Ser honrados nos conduce a ser reales y el Ser Real nos importa un bledo si ese estado no nos otorga el título , personal e intransferible, de “Eterno Gozador Todopoderoso”  con la sala llena de público puesto en pie  y aplaudiendo.
Creemos que la mayor inteligencia es la que nos lleva a conseguir goce, mando y aplausos.
Yo opino que la verdadera inteligencia es la que nos guía hacia una percepción nítida de la realidad y no nos permite dejar de ser honrados con nosotros mismos.



El jardinero y el niño.

Muérdago


El hijo de los acaudalados dueños de la enorme mansión era un niño de unos nueve años al que le gustaba hablar con el jardinero, un hombre maduro que ya peinaba canas.
Un día en el que el jardinero estaba preparando un semillero y manipulaba con cuidado las pequeñas simientes, el niño comenzó a contarle sus proyectos.
-De mayor quiero ser como mi padre, mandar mucho y que todos me obedezcan.
El jardinero lo miró y sonrió, mientras seleccionaba los minúsculos granos.
- También quiero tener muchas viviendas para poder pasar temporadas en unas u otras según me apetezca, además de tener un montón de sirvientes y empleados que hagan todo el trabajo por mí.
El jardinero, sin dejar de atender a su labor, seguía sonriendo y dedicandole cortas miradas de atención
-Asimismo voy a tener muchos coches e incluso un avión, así seré más poderoso que mi propio padre, pues él no tiene aviones.
El jardinero, mientras depositaba las semillas en pequeñas macetas llenas de sustrato, elevó la cabeza y le dedicó una espléndida sonrisa
-Lo que no quiero es estar tan ocupado como mi padre, apenas lo veo y cuando está en casa, ni caso me hace, siempre está malhumorado y no juega ni se divierte nunca. Yo quiero divertirme y jugar continuamente.
El jardinero lo observaba sin dejar de sonreirle, mientras ordenaba en hileras las diminutas macetas y luego las regaba.
-Bueno, ya me voy – dijo el niño mientras anudaba el cordón de uno de sus zapatos - tengo muchas cosas que hacer, y si no las hago mi madre se enfadará. Hasta luego.
El jardinero dejando a un lado sus quehaceres, le dio unas cariñosas palmaditas en la espalda y sonriéndole con ternura se despidió de él.
El niño se alejó pensando – Que bien me comprende este hombre siendo un simple empleado…¡Ojalá fuese mi padre!

Huellas


Huellas


Sería estupendo pasar por esta vida sin dejar huellas, ser como un invitado que se aloja en un hogar ajeno por unos días y en su estancia utiliza solamente lo que necesita, con amorosa atención y especial cuidado y que al irse deja todo igual que lo encontró. Pero eso no es fácil.
Al pasear por la playa, inevitablemente dejamos las marcas de nuestro paso por ella y al igual sucede en nuestro transcurrir por la vida, de la misma forma que nuestros pies rompen la tersura de la arena, así nuestras acciones, generalmente, rompen la belleza y la armonía de la existencia al buscar como meta fundamental la complacencia de nuestro yo más obtuso y limitado.
Sería grandioso poder detener la inercia del propio “karma” para no influir en los cambios de lo que nos rodea y que todo evolucionase y se desarrollase por si mismo, sin forzar a nada ni a nadie, a ser según nuestro criterio y conveniencia. Pero no es sencillo ya que cualquier acto por minúsculo que sea produce efectos y tiene consecuencias y todas nuestras acciones están condicionadas a unas capacidades que, por desgracia, usualmente son muy limitadas y están revestidas de una gruesa capa de egoísmo.
Entiendo que no podemos pasar por esta vida sin relacionarnos con lo que hay a nuestro alrededor, así que deberíamos procurar que todas nuestras acciones fuesen sinceras, pues por lo menos asi, afectaríamos a nuestro entorno con la consistencia de la verdad, como afectan nuestros pasos a la arena cuando caminamos sobre ella.
Pero bueno, al fin y al cabo, olas vendrán que lavarán todo tipo de huellas, dejando la playa sin mas marcas que las escritas por el agua y por el viento.



Autenticidad


Castaños

En el camino hacia la luz, los individuos pueden retorcerse, deformarse, incluso sufrir dolorosas amputaciones, dejando atrás partes muy queridas de si mismos…pero si ello es consecuencia de una expresión sincera de la propia naturaleza…incluso retorcidos, deformados e incompletos, la auténtica belleza permanecerá como parte integrante de su ser más legítimo, original y puro.


Dejad que corran las aguas...

Dejad que corran las aguas, dejad su camino andar, no ponedle impedimento, no intentad las-amansar. Dejad que lleguen al lago, dejad que corran al mar, al alcanzar su destino su furia se detendrá y solas, por ellas mismas, ocuparán su lugar.

Maya


Cumbres en la niebla

Brutales hombres puros, auténticos y libres, bárbaros y terribles, hoy os convoco: Formemos, de nuevo, el círculo sagrado y contengamos con nuestra plenitud nuestro propio destino. Dancemos con salvaje armonía al ritmo del misterio que permite la vida. Nombremos con una sola voz la Palabra Secreta con el tono preciso para rasgar la malla y abrir una esperanza de luz en la tiniebla. Ese es nuestro derecho y nuestro cometido.


A los dignos hombres libres (canto posible)


Araña

Ya el imperio que rasga la tiniebla cruza auroras de sal sin ilusión ni encanto. Ya se perfila con nitidez precisa la vida que hasta hoy fue un puro muerto. Ya el verbo ha surgido de la abstracción oscura, en concretos volúmenes precisos, encarnando en el límite lo eterno y lo absoluto. Ya sobran los testigos y los miedos. Ya la terrible palabra ha sido dicha. Ya no hay sino un presente eterno para jugarse el todo por el todo en cada acto.

Ya se ha muerto el esclavo. Ya se han muerto de miedo los millones de esclavos que le daban poder al tirano brutal…¡Aleluya!...Ya no quedan esclavos sobre los que elevar la tremenda injusticia con nombre de persona. Ya no quedan esclavos para servir, serviles, al angustioso absurdo…¡Aleluya!...Hoy es el día de compadecer a aquel que quiera restarle libertad al ser humano…¡Aleluya!...Se han muerto los esclavos y solo quedan los dignos hombres libres.

La alquimia de los tiempos ha transmutado la necesidad en abundancia y el miedo en valentía. Y ya, sin faltas ni temores, plenos y valerosos, podemos, uno a uno y todos juntos, encarnar el Amor


Deseo...


Deseo
...que la razón y la voluntad acompañen nuestro caminar y dispongamos del valor necesario para que, conjugando ambas correctamente, podamos hacer de nuestros actos fuente inagotable de bondad y belleza, a pesar de los pesares.


Afilaconciencias


Afilaconciencias

Me gustaría encontrar algún instrumento, tan efectivo como el sacapuntas, para "afilar" la capacidad de experimentar la real unión de todo lo que es.
"Afilar" hasta el límite la posibilidad de sentirse uno con todo lo existente y alcanzar definitivamente y de continuo la vivencia única de percibir, con claridad y verdad, la fraternidad entre todas las formas de existencia.
En resumen, comulgar con realidades y no con símbolos ni  con piedras de molino.
Tal vez en estas fiestas me lo traigan los Magos.


El ojo del que escribe


El ojo del que escribe

El ojo del escritor y el ojo del escribiente, uno fiel a su propio criterio y el otro obligado a la copia exacta de lo escrito por otro...
¿Como estamos escribiendo nuestras vidas, con el ojo del escritor o con el ojo del escribiente? 
Si, ya se... todos contestaremos que con él del escritor, por supuesto...sin embargo la esperanza radica en que alguien lo ponga en duda y considere la posibilidad de estar viviendo al dictado, como un escribiente...porque entonces comenzará en él la aventura de negarse a ser otro y principiará el descubrimiento y la afirmación de si mismo...abriendo, para todos, una puerta hacia lo nuevo, lo original, lo desconocido...
 

Fatu


Fatu

Esta foto pertenece al álbum familiar, ese álbum donde mas que fotos guardamos pedacitos de nosotros mismos, pedacitos de amor y de vida convertidos en imágenes. Y hoy esta foto sale del lugar en el que nuestro corazón la había guardado, porque la mirada de Fatu es la mirada del pueblo saharaui esperando la respuesta que los representantes del pueblo español no saben darle. Desde aquí y desde un opresor sentimiento de impotencia pido que cese ya la actitud hipócrita de quienes me representan institucionalmente y se condene con firmeza cualquier ataque contra los derechos humanos, suceda donde suceda y lo cometa quien lo cometa. Y si actuar con verdad y justicia perjudica los intereses de España, más valor tendrá el hacerlo, pues habremos obrado sin condicionamientos que nos impidan ser honrados con nosotros mismos…Habrá que recordar aquello de “ Más vale honra sin barcos que barcos sin honra”…y son muchos los que prefieren la honra antes que las ventajas materiales conseguidas con actitudes indignas. Hoy no pondré música acompañando a esta foto porque creo que sostener honradamente la mirada de Fatu debe hacerse en silencio, para poder oir claramente nuestra voz más íntima y profunda.

Esferas

Una araña paciente y silenciosa, vi en el pequeño promontorio en que sola se hallaba, vi cómo para explorar el vasto espacio vacío circundante, lanzaba, uno tras otro, filamentos, filamentos, filamentos de sí misma.
Y tú, alma mía, allí donde te encuentras, circundada, apartada, en inmensurables océanos de espacio, meditando, aventurándote, arrojándote, buscando si cesar las esferas para conectarlas, hasta que se tienda el puente que precisas, hasta que el ancla dúctil quede asida, hasta que la telaraña que tú emites prenda en algún sitio, oh alma mía.

Walt Whitman



Signos


Saltamontes

Aquellos signos le intrigaban, le seducían…los había visto en innumerables ocasiones y en los lugares más dispares…en los muros de pequeñas iglesias olvidadas… bajo los arcos de antiguos puentes… en las paredes de profundas grutas…
Había pasado años intentando descifrar su significado, llevándole esta obsesión por derroteros que en más de una ocasión bordearon la locura… pero eso no le preocupaba…si aquello estaba allí sería por algo…e intuía que ese algo era importante... trascendente… sagrado…
Hoy los encontró otra vez…ahí estaban …en las alas de un pequeño saltamontes.

La correcta intención no es ni será nunca acción correcta

Guerrero

Si la muerte es tu aliada en la victoria, tu victoria es tu derrota. 
Si el dolor es tu aliado en la victoria, tu victoria es tu derrota 
Si la indiferencia es tu aliada en la victoria, tu victoria es tu derrota.
El que es no se destruye 
El que es no se hiere 
El que es no se ignora


Cambio de planes

Los cambios repentinos también pueden ser fuente de aprendizaje y desarrollo personal. Afrontarlos con espontaneidad y creatividad, adaptándonos a las nuevas circunstancias conseguiremos que el cambio deje de ser un trastorno para convertirse en una nueva experiencia llena de posibilidades por descubrir.



Atrevimiento

Remolques

Estos remolques esperan una carga y ser arrastrados por una fuerza motriz ajena.

Muchos humanos van cargados de un conocimiento insustancial que no les es propio, arrastrados por la fuerza de condicionamientos impuestos a golpe de cultura. Sin embargo, la inmensa mayoría, se sienten conocedores de la realidad y con poder de decisión sobre sus vidas.

Pobres remolques que suponen ser potentes locomotoras solitarias. Cargados de datos y faltos de verdades no se dan cuenta de su carencia de pensamiento genuino y de su falta de libertad en la acción cotidiana.

Y aunque yo no soy quién, no puedo dejar de animar, desde este lugar inexistente y a los que se identifiquen con esta situación, a desprenderse de la pesada carga cultural y social soportada, a liberarse de todo lo que no les sea propio y a convertirse en buscadores de tesoros profundos, que sólo encontrarán en el fondo de si mismos. Y les recomiendo que en el camino del descubrimiento de su propia verdad contemplen todo desde la perspectiva del amor fraternal, porque esto impedirá dañar a nadie con las consecuencias de la evolución propia y evitará la desesperación y el remordimiento. .


Todos vivimos a costa de la vida de otros.


Lavandeira

Ojalá pudiérais vivir de la fragancia de la tierra y, como plantas del aire, ser alimentados por la luz. Pero, ya que debéis matar para comer y robar al recién nacido la leche de su madre para apagar vuestra sed, haced de ello un acto de adoración. Y haced que vuestra mesa sea un altar en el que lo puro y lo inocente, el bosque y la pradera, sean sacrificados a aquello que es todavía puro e inocente en el hombre. Cuando matéis un animal, decidle en vuestro corazón: "El mismo poder que te sacrifica, me sacrifica también; yo seré igualmente destruido. La misma ley que te entrega en mis manos me entregará a mí en manos más poderosas. Tu sangre y mi sangre no son más que la savia que alimenta el árbol del cielo." Y, cuando mordáis una manzana, decidle en vuestro corazón: "Tus semillas vivirán en mi cuerpo. Y los brotes de tu mañana florecerán en mi corazón. Y tu fragancia será mi aliento. Y gozaremos juntos a través de todas las estaciones." Y, en el otoño, cuando reunáis las uvas de vuestras vides para el lagar, decid en vuestro corazón: "Yo soy también una vid y mi fruto será llevado al lagar. Y, como vino nuevo será guardado en vasos eternos." Y, en el invierno, cuando bebáis el vino, que haya en vuestro corazón un canto para cada copa. Y que haya en ese canto un recuerdo para los días otoñales y para la vid y para el lagar.

Khalil Gibrán