Fortaleza

Actuar sin ir en busca de una recompensa no es posible para el común de los mortales. Todos obramos pensando en obtener satisfacción. Ésto es lo único que nos mueve y motiva. Sin este aliciente, la mayoría de los seres humanos quedaríamos en un estado de frustración y papanatismo total, sin saber qué hacer con nuestras vidas y obras.
Si eliminásemos los objetivos egoístas, nos encontraríamos todos sin combustible para seguir funcionando. Sin metas que nos conduzcan a la autocomplacencia ¿qué nos quedaría?... ¿la nada?... ¿el absurdo?...
¿Para qué vivir o accionar si no hay recompensa para nuestro esfuerzo?
¿Qué sentido tendría la existencia sin la búsqueda del propio bienestar?
La mayoría desconocemos que en el aquí y en el ahora hay una fuente de conocimiento vivo y transformador a la que únicamente se accede, por medio de la acción cotidiana, cuando se cambia la astucia por la honestidad.
La aventura del conocimiento empieza en la asunción de uno mismo, guiado por la espontaneidad de la propia inocencia.
Y como para poder expresarse libre y naturalmente es necesario disponer de fortaleza, dejo esta foto para que nos inspire en que paraje y con que materiales queremos edificar la nuestra...si este fuese el caso.